Práctico
Alquilar un coche en Curazao: qué saber antes de reservar
¿Hace falta coche en Curazao? Qué tipo elegir, cómo es conducir por la isla y cómo evitar los problemas habituales — consejos prácticos para los huéspedes de Villa Martini.
3 min de lectura
Sí, necesita un coche. Curazao no tiene un transporte público real para los visitantes, los taxis salen caros para el día a día y las mejores playas se reparten a lo largo de sesenta kilómetros de costa. Desde Villa Martini se va andando a la playa de Jan Thiel, pero para todo lo demás — supermercados, Willemstad, la costa oeste — el coche de alquiler es la forma en que funciona la isla.
Reservar
- Reserve con antelación, sobre todo para diciembre–abril y las vacaciones de verano, cuando la isla se queda sin coches.
- Recójalo en el aeropuerto. Tanto las marcas internacionales como empresas locales de confianza tienen mostrador o lanzadera en el aeropuerto de Hato; hasta Jan Thiel son unos 25 minutos. Con gusto le recomendamos empresas que han usado nuestros huéspedes.
- El cambio automático es la norma y apenas cuesta más; el aire acondicionado es imprescindible.
- ¿Qué coche? Con un utilitario se llega a todas las playas de esta guía, incluida la costa oeste. Un SUV pequeño da más altura en el último tramo sin asfaltar de algunas calas y más espacio para las cosas de playa. Un 4×4 no es necesario.
- Seguro: compruebe la franquicia y si cubre neumáticos, cristales y bajos — son las exclusiones habituales y los daños habituales. La fianza con tarjeta de crédito es lo normal.
- Permiso de conducir: se acepta un permiso neerlandés, de la UE, británico o estadounidense en vigor; no hace falta el permiso internacional.
Conducir por la isla
Se conduce por la derecha, las distancias son cortas y las carreteras principales están asfaltadas y bien señalizadas. Algunas cosas son distintas de Europa:
- Los límites de velocidad son bajos — 45 km/h en poblado y 60–80 km/h fuera — y se hacen cumplir más con badenes («drempels») que con radares. Frene antes: algunos son altos.
- Las rotondas abundan; tiene prioridad quien circula por ella, pero no dé por hecho que todo el mundo lo sabe.
- En cruces sin señalizar rige la prioridad a la derecha; en carreteras tranquilas, atención a cabras, iguanas y perros, sobre todo al anochecer.
- La lluvia deja la calzada resbaladiza los primeros minutos, y las vaguadas («bakken») pueden inundarse brevemente tras un aguacero.
- Repostar: a menudo un empleado le llena el depósito; se paga en la caseta o en el surtidor. Aceptan tarjeta casi en todas partes.
- Aparcar en el centro de Willemstad es de pago; hay aparcamientos junto al Waaigat en Punda y alrededor del Rif Fort en Otrobanda.
Seguridad y sentido común
Curazao es una isla relajada y en general segura, pero hay robos en coches aparcados en las playas. No lleve a la playa nada de valor que no pueda llevar encima, deje la guantera visiblemente vacía y aparque donde el coche esté a la vista. En la villa, su coche queda tras la verja en la entrada privada.
Alternativas
Para una noche en Pietermaai o Willemstad, el taxi es una alternativa sensata a conducir de vuelta después del vino; acuerde el precio antes, porque los taxis no llevan taxímetro. En Jan Thiel se alquilan scooters y bicicletas eléctricas para trayectos cortos. Y para la primera tarde, o un día en que nadie quiera conducir, recuerde que la playa está a diez minutos a pie.